2.06.2010

Habilidades para buenos liderazgos

Sabemos que una persona puede ser excelente ingeniero, abogado, economista, doctor, licenciado, contador o chef, pero, eso no garantiza que pueda encabezar como líder con eficiencia a un grupo de personas y que por ello se asuman como equipo.


Llevar adelante a un equipo de personas implica conocer algunas reglas fundamentales de dirección y liderazgo. Muchas veces dirigir personas es complicado, como sería tratar de abrir una lata con los dientes, pero en la vida existen herramientas que nos permiten vivir mejor.
Así, las reglas a las que me refiero tienen presentación en muchas versiones, lo sabemos bien quienes hemos estudiado posgrado en donde necesariamente tuvimos que leer muchos libros, artículos, ensayos, etc.; y más aún quienes hemos desempeñado responsabilidades de alta dirección. De ahí derivo sólo algunos puntos básicos. Estos son:


Dirigir no es alardear nuestro puesto por la organización o solo buscar reconocimiento.


Es saber qué queremos lograr y mostrar además como lo haremos.


Es servir de ejemplo, estando al servicio de nuestro equipo.


Entrenando a nuestros colaboradores para que alcancen las metas establecidas.


Es saber trabajar en equipo, formar, comunicar, motivar, aprender de los errores y corregir oportunamente.


Es saber aprovechar al capital humano que se tiene en la organización.


Es saber aplicar la habilidad básica para enfrentar y solucionar problemas que suelen presentarse: No agonice, organice; Concéntrate en lo esencial; Delega; Supervisa; Evalúa; Retroalimenta tu visión y situación para mejorar continuamente.


Es responsabilizarnos de los resultados alcanzados.


Es nunca olvidar que para lo bueno y para lo malo somos responsables de lo que suceda.


Sabes ¿A dónde vas?


Quien desempeña el papel de liderazgo debe tener muy claro el objetivo que se busca lograr. Esto es en cualquier nivel y ámbito de una organización.


El objetivo deberá estar constituido en etapas que permitan conocer, en todo momento, si nos acercamos o alejamos del objetivo (medidas preventivas) y, en función de los resultados, adoptar las decisiones necesarias (medidas correctivas).


¿Que hacer para lograrlo?


1.- Prever y planificar


¿A dónde queremos llegar?


¿Cuales son los objetivos?


2.- Organizar


Elegir los medios y recursos adecuados (humanos, materiales, financieros, tecnológicos) para lograr los objetivos


3,- Decidir- ejecutar


Tomar decisiones en el momento y lugar adecuados.


4.- Coordinar


Buscar los medios y recursos para lograr las metas, óptimamente.


Trabajando en equipo


Mostrar confianza.


5.- Controlar


Para medir donde nos encontramos y hacia donde avanzamos, reconociendo y premiando el esfuerzo.


Finalmente, Aplica una dirección inteligente


Para saber conducir eficientemente de un lugar a otro el desempeño de un equipo de trabajo, es importante acudir a las capacidades de un líder preparado e inteligente tanto cognitiva como emocionalmente.


El líder inteligente, además de las habilidades directivas, debe tener la competencia de:


• Formar compromisos individuales y grupales que contribuyan al éxito.


• Ir eliminado lo malo e ir acrecentando lo bueno de las acciones dentro de un grupo de trabajo.


• Explotar la creatividad para convertir las expectativas en realidades.


• Saber negociar y construir hechos en donde ganen cada una de las partes que integran el equipo de trabajo.


• Saber generar ideas que conduzcan a enfrentar retos y lograr metas con su equipo.


• Saber transferir recompensas en los logros de metas y de quienes se apoyan en las actividades de trabajo.


Ser un líder inteligente implica implementar acciones que obtengan resultados mayores, mejorando con ello los estándares trascendentales en los planos personales, grupales y organizacionales con los que interactúan constantemente.